miércoles, 12 de mayo de 2010

El desastre



Unos meses después de sembrado el jardín, una tropa de gente le pasó por encima. Eso no ha vuelto a pasar, en este momento un rincón del jardín es continuamente asolado, como si La Nada se lo comiera y amenazara con continuar, pero no lograra pasar de la esquina. Entonces muestro el día del desastre (jueves 10 de junio de 2009), o en realidad muestro el viernes, cuando fui a ver los resultados.



... y las matas arrancadas





y de nuevo el panorama:


domingo, 2 de mayo de 2010

Jardín Exterior

A principios de 2009 propuse a la junta de arquitectos de la Universidad Nacional sembrar los límites del taller, en el edificio de Diseño Gráfico, no sabía -cómo es de difícil ver las cosas que están juntas-, que ese acto sería parte fundamental de mi proyecto de tesis, se haría uno con mi proyecto. Por el contrario, se me ocurría y así lo pensé durante todo ese año, que las plantas que estaban dentro del taller ésas sí eran un trabajo en arte, y que lo de afuera era jardinería o, a lo sumo, un acto de supervivencia (el taller lindaba con la parranda y en realidad era imposible trabajar allí), y bueno, si acaso, un acto de trabajo común con los compañeros de estudio, una tarde en que el panorama de un lugar se cambiaba por completo.

Luego me encontré esta frase de Jane Crawford sobre Matta-Clark: "Gordon estaba interesado en los jardines comunitarios, una idea que había germinado durante sus días como universitario. Para eso propuso la idea de los jardines “relámpago”, según la cual los artistas y paisajistas debían reunirse por la noche en un solar vacío y trabajar hasta la salida del sol, de manera que cuando los vecinos se despertasen, encontrasen un hermoso jardín nuevo donde antes sólo había basura y desechos"
(http://aparienciapublica.blogspot.com/2007/07/ap-quien-es-gordon-matta-clark_18.html).

Sí, fue así, fue cambiar en un día un panorama, completa y radicalmente (había que ver algunas caras). Sólo que la cosa no es tan sencilla como eso, como dejar las plantas sembradas y ya, habría que ver lo que toca regarlas, lo que toca hacerlas ver, lo que toca cambiarlas. Sin embargo, ellas han hecho una cerca de protección para mi trabajo más fuerte que cualquier muro, precisamente porque son "franqueables", son pisables, son débiles y es a partir del diálogo con ellas y sobre ellas que el uso de un lugar cambia. No ha sido fácil, el jardín ha sido pateado, pisoteado, saqueado, pero eso es parte de un diálogo sin rejas, ha tocado sembrarlo una y otra vez, además eso mismo me ha dado posibilidad de cambiar las plantas.

El jardín comenzó con plantas donadas por la universidad, que son ornamentales y casi todas extranjeras, pero poco a poco he ido cambiando la cosa, para sembrar plantas de la sabana de Bogotá, plantas alimenticias, que vayan con nuestra búsqueda de la soberanía alimentaria (claro que ya hablaré de eso), y que también dialogan con los intereses de las personas que conviven en el campus.

Aquí está el proyecto, desde la misma carta con sus diapositivas y montajes de lo más común, para que los arquitectos me aceptaran la cosa:

Bogotá, febrero 12 de 2009

Señores:

COMITÉ DE ESPACIOS FÍSICOS

Ref: Solicitud

Estimados señores:
Soy estudiante de la Maestría de Artes Plásticas y Visuales de la Universidad, mi proyecto de maestría es un trabajo en torno a las plantas de la Sabana de Bogotá. Como parte de este proyecto propongo sembrar el empedrado que rodea nuestro edificio de trabajo y talleres: el edificio de diseño gráfico. Este empedrado, diseñado para plantas ornamentales, está actualmente descuidado y su siembra serviría tanto para mi proyecto como para mejorar la vida de nuestro campus. Las plantas que proyecto sembrar son plantas espinosas típicas de la Sabana de Bogotá, zarzales y morales silvestres.
Agradezco su amable atención y la respuesta a esta solicitud.

Atentamente,
MARÍA BUENAVENTURA VALENCIA
Antes....

Después...

Tal como fue:

Primero el símbolo de la siembra en los bordes de un edificio, el símbolo del jardín:


Panorama inicial, sábado 28 de marzo: 




Comienza el trabajo:





Se va viendo el resultado:




Y la vista panorámica:


Por un tiempo hubo cerca de peligro, por unos dos meses, fue el tiempo en que los otros estudiantes que pasan por ahí la aceptaron, luego la cerca no gustó, hubo que "desmontarla" poco a poco, pero ya las matas estaban un poco grandes y se hacían ver.

En el próximo capítulo el desastre, y cómo ha ido creciendo el jardín.

miércoles, 21 de abril de 2010

Detalle jardín suspendido

Ojo de poeta y panoramas del daño mecánico:





En medio de los grafittis, de todos los vidrios grafiteados, bien grafiteados, el jardín suspendido. Pronto haré un mapa, un plano, mostrando bien la localización de todas estas cosas, para que sepan de qué hablo. Y pondré las fotos de adentro y fuera, así es más fácil seguir el jardín: las enredaderas interiores, las que se entran, los retorcimientos de las rosas, el jardín comestible.

martes, 20 de abril de 2010

Un jardín en suspenso

Rosales de exportación, estructuras, alambre de púas, las enredaderas que trepan en él, las plantas espinosas y los contenedores de las plantas. Un jardín en suspenso.




Estos seres y sus apoyos, son los pedazos de sabana que llevé a la Universidad Nacional.


Los alambres de púas que pretenden amoldar las plantas -controlar y dar una dirección a su crecimiento- se contraponen al movimiento de los rosales que caen por su peso o se desplazan en busca del sol. Este encuentro es tal vez lo que señale la contradicción entre los múltiples retorcimientos de las rosas y el ideal único de la rosa derecha. 


Plantas suspendidas por alambres de púas y, a la vez, apoyándose en él para crecer.


miércoles, 2 de septiembre de 2009

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